![]() |
| Josep Moncada. Això és vida. 2010 |
Hoy de nuevo, como en otras temporadas, me he levantado con vértigo. Supongo que ya dormida lo sentía porque he tenido un sueño horrible en el que cogía un ascensor al sexto piso de un edificio, muy al estilo de la Escuela de Chicago, que sólo tenía 5 pisos y después caía sobre un raíl de tren alocadamente por las terrazas de las construcciones colindantes...
![]() |
| Josep Moncada. Bussejar els blaus de la mar |
Mi madre sufre también de vértigo, unos dicen vértigos, otros vértigo, pero no sé muy bien la diferencia que hay entre uno y otro, a nosotras lo que nos pasa es que perdemos el equilibrio. Este verano pasado fue realmente duro para ella porque no podía ni siquiera entrar en el mar y salir sin ayuda de nadie para no caerse y eso para ella fue una derrota psicológica tremenda porque siempre fue muy buena nadadora, desde niña en el Club del Mar y en la playa de San Amaro a la que iba de marzo a octubre e incluso en el río, en verano.
Nos enseñó a mi hermano y a mí sin flotadores ni corchos, ni burbujas, ni manguitos y siempre nadamos bastante bien.
Este año decidí volver a nadar. Me dije a mí misma: "Se acabó. Se acabó estar 20 kilos por encima de tu peso sin hacer ejercicio y sin cuidarte lo más mínimo" y alentada por una amiga me decidí por lo que más me gusta: el agua.
Mi autoestima recibió el golpe más duro que he pasado en estos últimos años cuando el primer día la monitora me dice que nade un par de largos para ver cómo estoy de estilo...mi estilo murió con mi adolescencia: no pude nadar ni medio largo, los brazos me pesaban, no era capaz de respirar y me asombré a mí misma nadando a crol moviendo la cabeza de un lado a otro sin orden ni concierto...con ese movimiento no me extraña el mareo.
Intentó tranquilizarme, diciéndome que sólo era el primer día. Al segundo me dio un corcho ("¡¡no!!, ¡¡un corcho, no!!") y me dijo que las piernas iban bien pero que tenía que controlar la respiración...
Un corcho, a mí, un corcho... mi perdición, parecía que no había pasado el tiempo, que como dice el tango 20 años no es nada pero...estaban ahí, día a día, provocando mi entumecimiento y mi olvido...
![]() |
| Josep Moncada. Un fragment de pell tot jus acaronada, besada, recorreguda... |
Las primeras semanas estuve derrotada. Mis compañeras de clase, expertas nadadoras desde hace 11 años como mínimo, me superan todas en edad, van y vienen cual sirenas, con 70 años, algunas, de edad como si en el agua no existiese un baremo que mide los años de la misma manera que en tierra. Y yo en el medio, ya nadando más o menos bien, aunque a braza me sigue costando, curiosamente, a mariposa ya ni lo intento, pero con un problema de resistencia que espero ir superando poco a poco.
Hace un mes(que si no te preocupes, que si es que el cuerpo te está respondiendo al ejercicio) casi me caigo redonda al salir, subiendo esas malditas escaleras que separan Adormideras del resto del mundo (para los no coruñeses, Adormideras es el barrio donde está El Club del Mar, a donde voy a la piscina, y la playa de San Amaro a los que se accede bajando una colina. Justo a la entrada del Club situaron una escalinata como atajo y para salvar las cuestas y el desnivel).
Y ahí estoy hoy 3 de diciembre medio mareada pero pensando en nadar y nadar, en mejorar el estilo, en mejorar la resistencia, en coordinar la respiración, repito mentalmente los movimientos y la respiración para aplicarlo mejor cuando esté en la piscina y pienso: "Menos mal que mi vida está invadida por numerosas ocupaciones que llego a estar soltera sin responsabilidades y me veo a mí misma obsesionada con la natación acudiendo a la piscina día sí, día también para llegar a nadar como antaño, mejor incluso, y perder de una vez estos 20 kilos que pesan como 20 años " y me digo "A ver si me pasa esta sensación de pérdida de equilibrio aunque, por otro lado, Es esta la vida, señorita, sino hubiese oscilación tampoco habría equilibrio".
| Josep Moncada. Surar |



No hay comentarios:
Publicar un comentario